Privacidad
Tus finanzas son tuyas. Aquí está, sin rodeos, todo lo que hacemos con ellas.
Vigente desde septiembre de 2026.
Quién responde por tus datos
KALMIA SpA, RUT 78.499.464-3, Camino Los Ingleses 965, depto 301, Valparaíso, Chile. Para cualquier tema de privacidad: privacidad@kalmia.cl.
Este documento describe qué guardamos, por qué, cuánto tiempo y cómo te lo llevas o lo borras.
Qué guardamos
Lo que anotas: montos, fechas, descripciones, categorías, deudas y presupuestos.
Lo que conversas con Kalmia, y las frases que el intérprete procesó.
Cómo te has sentido, cuando eliges responder la pregunta mensual.
Señales de tono de tus mensajes, solo si diste ese permiso aparte.
Datos técnicos mínimos de uso de la app, y el estado de tu suscripción.
No pedimos ni guardamos datos de tarjeta: eso lo maneja Paddle.
Señales emocionales
Kalmia puede leer el tono de lo que escribes para bajar la voz cuando algo pesa. Esa lectura es interna: nunca se te muestra, nunca se comparte y nunca se usa para venderte nada.
Es un permiso separado del de inteligencia artificial y puedes apagarlo cuando quieras. Al apagarlo, borramos todas las señales ya guardadas y dejamos de leer el tono. Kalmia sigue funcionando igual, y el modo cálido pasa a depender solo de la pregunta mensual que tú respondes.
Por qué lo guardamos
Para prestarte el servicio que pediste, cumplir obligaciones legales y contables, y mejorar la comprensión del intérprete.
Nunca vendemos tus datos ni los usamos para publicidad de terceros.
Con quién los compartimos
Nuestro proveedor de infraestructura y base de datos, que aloja la información.
Paddle, como comerciante registrado que procesa los pagos.
El proveedor del modelo de lenguaje, solo con la frase que hay que interpretar y solo si diste el permiso de IA.
Nadie más. No hay redes publicitarias ni rastreadores de terceros.
Tus datos se almacenan en servidores ubicados en Estados Unidos. Si vives en otro país, eso significa que la información viaja fuera de él.
Cuánto tiempo
Tus datos viven mientras tengas cuenta. Cuando la borras, se va todo: conversaciones, frases, movimientos, deudas y presupuestos desaparecen de inmediato. Solo quedan los registros de pago que la ley obliga a conservar, y un registro de auditoría sin contenido y sin vínculo contigo.
Del registro interno que usamos para mejorar la comprensión de Kalmia, el texto de tus frases se borra de forma automática a los 12 meses.
Si retiras el permiso de inteligencia artificial, dejamos de interpretar lo que escribas de ahí en adelante, pero las frases que ya quedaron en nuestro registro interno siguen ahí hasta que se cumplan sus 12 meses o borres tu cuenta.
Las sesiones anónimas sin actividad se eliminan a los 90 días.
Los registros de pago se conservan sin vínculo con tu identidad, por el plazo que exige la ley tributaria.
Tus derechos
Llevarte todo: desde tu perfil descargas un archivo con absolutamente todo lo tuyo, en JSON y en CSV.
Borrar todo: desde tu perfil eliminas tu cuenta y tus datos. Si tienes suscripción activa, primero la cancelamos; si eso falla, no borramos nada y te avisamos.
Corregir cualquier movimiento o dato, en cualquier momento.
Retirar permisos que hayas dado, sin perder tus datos ni el acceso a ellos. Si retiras el permiso de inteligencia artificial, Kalmia deja de anotar movimientos nuevos, pero todo lo guardado sigue disponible y puedes reactivarlo cuando quieras.
Si vives en la Unión Europea, California o Brasil, aplican además los derechos del RGPD, la CCPA y la LGPD respectivamente. El ejercicio es el mismo: exportar, corregir y borrar desde tu perfil, o escribirnos.
Qué conservamos después de borrar
Solo los registros de pago que la ley obliga a mantener, desvinculados de tu identidad, y un registro de auditoría anonimizado, sin contenido ni referencia a ti.
Si respondes la pregunta de salida, se guarda sin ningún vínculo contigo: solo el motivo, tu comentario y el mes.
Seguridad
El panel de administración de Kalmia no puede mostrar tus conversaciones ni tus montos: esa función no existe ahí. Lo único que el panel muestra son las frases que Kalmia no logró entender o tuvo que corregir, para arreglar esos errores.
Como toda aplicación en la nube, un número reducido de personas de nuestro equipo técnico y nuestro proveedor de infraestructura tienen acceso técnico a la base de datos, y solo lo usan por motivos de mantención o diagnóstico.
Cada persona solo puede leer y escribir lo suyo: está impuesto en la base de datos, no en la aplicación.
Ninguna clave de nuestros proveedores vive en tu navegador.